Axalta is not resposible for content you are about to view

Show Searchbox Show Navigation
Interstandox Logo

Consejos de pintado para los meses más fríos

 

El frío del invierno presenta algunos desafíos para los profesionales del pintado. Las bajas temperaturas en el taller conllevan ciertas dificultades, no solo para el cuerpo humano. En el taller hacen que los procesos sean más complicados. A baja temperatura, los barnices y endurecedores se vuelven más viscosos. Y esto supone un problema a la hora de manipular y utilizar estos productos. Harald Klöckner, Responsable de formación y del servicio técnico de Standox para la región de Europa, Oriente Medio y África (EMEA), nos ofrece algunos consejos sobre cómo lograr unos buenos resultados de pintura en invierno. 

Consejos de pintado para los meses más fríos

Respetar la temperatura de manipulación y almacenaje

La temperatura juega un papel fundamental en numerosos procesos químicos, y el pintado no es una excepción. Las pinturas modernas deberían tener una temperatura de entre 20º y 25ºC cuando se van a aplicar. A esta temperatura, se puede garantizar una reacción óptima entre el barniz y el endurecedor. La temperatura ambiente también se ha de tener en cuenta en relación al almacenaje de la pintura. La temperatura de almacenaje óptima debería ser de entre 15º y 20ºC. ¿Qué aconseja Harald Klöckner? “Nunca almacenar las pinturas a temperaturas muy bajas.”

Si la pintura está fría, no se ha de diluir

Las bajas temperaturas hacen que la pintura se espese y que aumente su viscosidad. Si un producto de pintura parece más grueso durante la mezcla, no debería diluirse. Esto puede ocasionar defectos de pintura, como el efecto piel de naranja. Si esto ocurre, tratar de rectificar este defecto con otras capas de pintura no es una buena solución. Aplicar capas adicionales de pintura puede causar burbujas y bajadas de brillo. La mejor opción es, con diferencia, guardar el barniz y el endurecedor en la cabina de pintura climatizada la noche antes de utilizarlos. “Al día siguiente, los productos se podrán utilizar enseguida porque ya estarán a la temperatura perfecta”, aconseja Klöckner. 

Atemperar el vehículo

El calor no sólo afecta a los materiales de pintura – la carrocería del vehículo también tiene que estar suficientemente atemperada. De lo contrario, se creará una fina capa de humedad en la superficie cuando el vehículo se caliente. Esto puede causar problemas en la aplicación y en la adherencia de la pintura, así como defectos a largo plazo como la formación de ampollas. En estas condiciones, es prácticamente imposible conseguir un resultado perfecto. Un consejo del experto: “Si es posible, meta el vehículo durante un rato en la cabina de pintura climatizada, antes de empezar a pintarlo.”

Preparar cuidadosamente las superficies

La sal de la carretera también puede causar problemas de pintado molestos, como la formación de ampollas causada por osmosis, que luego requieren una reparación costosa. Esto se puede evitar simplemente poniendo especial atención a la hora de limpiar la carrocería. El esfuerzo sin duda merece la pena, tal como explica Harald Klöckner. “El tiempo dedicado a la limpieza se compensará posteriormente con una alta calidad y durabilidad del acabado. Por cierto, los residuos de sal sólo se pueden disolver en agua, por lo que se recomienda utilizar un limpiador base agua.” 



¡No se pierda los nuevos artículos!