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60 Jahre Standox

Las cosas se vuelven coloridas y metálicas

Un Porsche 911 en color Signal Orange - un color típico de los años 1960 y 1970.

Un Porsche 911 en color Signal Orange - un color típico de los años 1960 y 1970.

Valiente con el  color era la tendencia de los años 1960 y 1970. Tejidos  coloridos al igual que el papel pintado, muebles, electrodomésticos y automóviles. En un corto espacio de tiempo, los tonos pastel discretos y cuidadosamente emparejado a dos tonos de la década de 1950 quedaron pasados de moda. En cambio,  los colores fuertes pasaron a ser la última moda. Pero esto no fue un problema para Standox. Gracias a la experiencia de color de la marca premium y su estrecha colaboración con los fabricantes de automóviles, la consigna de  Standox - fiel al original podría mantenerse con facilidad.

El punto culminante del color en la década de 1960 fue la tormenta de color provocada por los hippies. Funcionó con especial alegría en el coche, el símbolo de estado de las clases medias. Coches pintados con colores salvajes se consideraban una expresión de la individualidad. En muchso casos el repintado no se dejaba en manos de los profesionales, sino que lo realizaban los mismos propietarios. Pero dejó su huella en los expertos en color de los fabricantes de automóviles. A finales de 1960 y principios de 1970 era posible hacer pedidos de muchos modelos de coches en colores luminosos lo que se hubiera considerado imposible apenas unos años antes.

Metálicos, nacarados y pinturas mate eran muy apreciados, pero muy difíciles de reparar.

Metálicos, nacarados y pinturas mate eran muy apreciados, pero muy difíciles de reparar.

Al mismo tiempo, las pinturas innovadoras también fueron llegando al mercado. Con pigmentos de aluminio  se producían atractivos colores metálicos, nacarados y de efectos mates. Eran muy llamativos y pronto tuvieron una gran demanda. En la segunda mitad de la década de 1970, las pinturas de efecto - principalmente metálicos - ya estaban en uno de cada tres coches de nueva matriculación.

Sin embargo, el daño en la pintura metálica tenía una seria desventaja; reparaciones difíciles y costosas. Standox reaccionó ante este hecho creando una solución;  en 1968 nace su innovadora pintura metalizada bicapa. Consistía en una capa base metálica con una capa transparente 2K, estableciendo  nuevos estándares en el color y el efecto correspondiente, que hizo posible que los talleres profesionales pudieran llevar a cabo reparaciones duraderas y de primera calidad de las pinturas metálicas.